ARAUCARIA XXI - Plan de Acción para Centroamérica y República Dominicana

Líneas de Acción

Área de Desarrollo Económico


Línea 5. Turismo sostenible.    Línea 6. Gestión de recursos forestales y fijación de carbono
Línea 7. Pesca artesanal   Línea 8. Desarrollo agropecuario

LÍNEA 6: GESTIÓN DE RECURSOS FORESTALES Y FIJACIÓN DE CARBONO

Justificación

Los bosques son ecosistemas complejos. También lo es su gestión que, si se quiere sostenible, debe garantizar que los bienes y servicios que el bosque provee se aseguren a largo plazo y dentro de un relativo equilibrio que armonice intereses contrapuestos. La gestión forestal debe afrontar la deforestación y la pérdida de biodiversidad; pero también contribuir a un uso equitativo de los recursos forestales que evite la degradación de los bosques inducida por efecto de la pobreza.

Sin embargo, bastantes países del área, a pesar de los avances que ha supuesto la elaboración de la Estrategia Forestal Centroamericana, no cuentan con los recursos suficientes ni con las capacidades adecuadas para aplicar de forma realista los criterios contenidos en el Plan de Acción que concreta la Estrategia citada. Ese es un reto que la Región tiene planteado para los próximos años. La cooperación internacional, y específicamente, la Cooperación Española, puede ayudar a que se logren sustantivos avances en el objetivo de convertir al sector forestal en un agente de desarrollo ambiental, económico y social.

La importancia de la gestión forestal cobra, además, especial relieve si se pone en relación con los problemas derivados del cambio climático y los mecanismos arbitrados para tratar de solucionarlo.

Reducir la emisión de gases contaminantes que calientan la atmósfera y destruyen la capa de ozono, mediante tecnologías limpias y evitar al máximo la generación de nuevos gases de la atmósfera siendo mucho más ecoeficientes, es una parte de la solución, quizá la más adecuada y la única viable a largo plazo. De manera transitoria y paliativa, otra solución consiste en absorber gran cantidad de esos gases a través de los bosques y plantaciones de árboles que cumplen con la función de limpiar el aire que respiramos.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992 forma parte de una serie de acuerdos recientes por medio de los cuales la comunidad internacional trata de hacer frente a este problema. En 1997 se adoptó el protocolo de Kyoto y en el año 2001 se reafirmó el acuerdo para ponerlo en práctica. En este acuerdo se reconocen prácticas para mitigar el cambio climático, y uno de los mecanismos, el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) para países en desarrollo, contempla la forma de incluir el potencial forestal como una forma de reducir emisiones. El MDL lo que permite es que las naciones desarrolladas, que generan los gases, paguen a los países en desarrollo por sus servicios de mitigación. Los fondos podrán negociarse mediante proyectos que pueden presentarse ante diversas «bolsas» o iniciativas que se están creando para financiar «proyectos MDL».

Los bosques tropicales y las plantaciones forestales de Centroamérica y República Dominicana son parte importante de esos «limpiadores» con que cuenta el mundo, pero además la región tiene un potencial de tierras en las que se pueden plantar más árboles o regenerar los bosques de manera natural, aumentando su capacidad para mitigar las consecuencias de los «gases de efecto invernadero». De acuerdo a estudios de la CCAD 1 , Centroamérica representa cerca de un 8% del mercado mundial del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Esta aventajada posición obedece al potencial neto de carbono proveniente de futuras plantaciones, la implementación de sistemas agroforestales y la regeneración inducida de bosques, con los cuales se podrá producir alrededor de 243 millones de toneladas de carbono (24,3 millones de toneladas anuales) en la próxima década. El potencial de áreas disponibles para proyectos de mitigación en Centroamérica supera los dos millones y medio de hectáreas (2.625,212 has).

La existencia de los mecanismos de desarrollo limpio y la potencialidad que tiene el territorio centroamericano de beneficiarse de su dotación natural es una oportunidad para establecer líneas de cooperación capaces de aprovechar en beneficio de la conservación de la naturaleza los recursos existentes.

Para el buen desarrollo de esta línea es imprescindible una excelente coordinación entre la AECI y el Ministerio de Medio Ambiente de España.

Objetivos

  • Apoyar el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales tanto maderables como no maderables.
  • Incrementar los ingresos locales y nacionales a través de la gestión forestal sostenible y de las compensaciones por fijación de carbono.

Acciones

  • Apoyar la promoción de procedimientos de certificación forestal.
  • Facilitar el establecimientos de alianzas para la venta de servicios ambientales.
  • Apoyar el estudio e investigación para crear metodologías y conceptos que permitan aprovechar las oportunidades del sector forestal dentro de los mecanismos de desarrollo limpio.

1 - Rojas, Ana, Rodríguez, Jorge, Guzmán, Julio (2003): Centroamérica frente al cambio climático, San José, CR, FAO-CCAD.


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