ARAUCARIA XXI - Plan de Acción para Centroamérica y República Dominicana

Líneas de Acción

Área de Desarrollo Económico


Línea 5. Turismo sostenible.    Línea 6. Gestión de recursos forestales y fijación de carbono
Línea 7. Pesca artesanal   Línea 8. Desarrollo agropecuario

LÍNEA 8: DESARROLLO AGROPECUARIO

Justificación

El sector agropecuario y el medio rural enfrentan desafíos considerables. El sector agropecuario continúa siendo el más importante en los países de la región aunque su productividad y valor agregado sean todavía bajos y la población ocupada es, en promedio, de reducida calificación. A pesar del lugar central que las políticas agropecuarias han tenido los logros han sido limitados. La agricultura regional se ha diversificado y ha dado lugar a una creciente dualidad entre un sector moderno, volcado a la exportación y la agroindustria, y un sector tradicional orientado a la provisión de alimentos básicos y la subsistencia de quienes están en él.

La reducción de la pobreza rural constituye uno de los principales desafíos de los gobiernos y las sociedades de la región. No obstante los importantes progresos obtenidos en su reducción, casi 50% de los ocupados en el medio rural de Centroamérica son pobres. Además, 57% de los productores agrícolas posee menos de cinco hectáreas y usufructúa solamente 4% de la superficie total.

A causa de los reducidos niveles de escolaridad, la productividad laboral rural es baja, el subempleo se mantiene en casi todos los países y, por tanto, los ingresos de la población son muy reducidos. Los ingresos laborales rurales promedio son los más bajos de todos los sectores productivos; y el salario mínimo promedio de un peón agrícola en la región es de alrededor de tres dólares diarios. La población busca satisfacer sus necesidades a través de actividades rurales no agrícolas y por medio de la emigración a las ciudades centroamericanas y a los Estados Unidos, con lo que se genera un importante flujo de remesas hacia el medio rural.

Hay todavía un gran número de personas que practica la agricultura en tierras marginales no aptas, que deforestan sistemáticamente áreas boscosas y que manejan sus cultivos de forma inadecuada bien sea por las prácticas culturales inapropiadas o por un uso abusivo de agroquímicos. El alto riesgo de las actividades rurales –desastres naturales, volatilidad de precios e inseguridad en la tenencia de la tierra–, la escasa formación de capital humano en el medio rural, situación que dificulta la innovación tecnológica y alienta la pervivencia de prácticas poco productivas y la baja inversión en infraestructura rural son, al decir de la CEPAL, las principales causas que frenan el crecimiento económico este sector productivo y amenazan tanto las posibilidades de lograr un desarrollo sostenible como revertir las tendencias del deterioro ambiental observable en el medio rural.

La realidad rural es bastante compleja. La necesidad de preservar la base de recursos naturales para el desarrollo, garantizar la seguridad alimentaría y la inserción en los mercados internacionales de los productos de la región, exigen elevar la productividad de la agricultura sobre la base de la aplicación de progreso técnico en todos los ámbitos 1 . Por tanto, cualquier apoyo que trate de darse al sector agropecuario centroamericano deberá aportar recursos para reducir los altos indicadores de pobreza rural, impulsar la generación de fuentes de empleo en el medio rural y contribuir a una agricultura competitiva, dinámica y articulada al sistema productivo nacional. Todo ello adecuando las actividades y proyectos concretos a las características de los ecosistemas y con la meta de la conservación del patrimonio natural en mente.

La cooperación que se impulsará desde este Plan de Acción en la línea de desarrollo agropecuario se aborda desde una doble vertiente. En primer lugar, la producción agropecuaria es la base fundamental de la alimentación humana. Uno de los primeros objetivos en la lucha para la reducción de la extrema pobreza, es asegurar que todas las personas tengan acceso regular a alimentos de buena calidad que les permitan llevar una vida activa y saludable. El primero de los Objetivos del Milenio trata de la erradicación de la pobreza extrema y el hambre; se busca reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre.

En segundo lugar, un modelo o modelos de desarrollo agropecuario inadecuados, es decir, insostenibles, ponen en riesgo la conservación de los recursos naturales, como suelo, agua o biodiversidad. La degradación de las tierras de cultivo que se ven sometidas a prácticas agrícolas inadecuadas y el incremento de la demanda por alimentos son las principales causas de la ampliación de la frontera agrícola, que es, a su vez, una de las principales amenazas a los espacios de interés natural y a la conservación de la biodiversidad.

Un elemento común de todos los proyectos del programa Araucaria, es la necesidad de tener que trabajar con las comunidades locales bajo esta doble vertiente, la de seguridad alimentaría y desarrollo agropecuario sostenible. Todo cambio propiciado sobre los modelos de producción agropecuaria inadecuados tiene en cuenta ambos factores.

Objetivos

  • Propiciar la transición a un modelo agropecuario sostenible en zonas medioambientalmente críticas.

Acciones

  • Apoyo a los procesos de ordenamiento territorial y determinación de aptitudes de uso en las áreas seleccionadas.
  • Introducción de paquetes de manejo agropecuario sostenibles.
  • Aplicación de tecnología adecuada.
  • Promover la agricultura orgánica.
  • Capacitación y extensión agropecuaria.
  • Facilitar la reconversión a actividades económicas no agropecuarias en zonas no aptas para estas últimas.

1 - CEPAL, (2001): Revalorar la agricultura y el desarrollo rural para la sostenibilidad, México-Santiago, CEPAL.


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