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LÍNEA 8: DESARROLLO AGROPECUARIO
Justificación
El sector agropecuario y el medio rural enfrentan desafíos considerables. El sector
agropecuario continúa siendo el más importante en los países de la región aunque su
productividad y valor agregado sean todavía bajos y la población ocupada es, en promedio,
de reducida calificación. A pesar del lugar central que las políticas agropecuarias
han tenido los logros han sido limitados. La agricultura regional se ha diversificado
y ha dado lugar a una creciente dualidad entre un sector moderno, volcado a la exportación
y la agroindustria, y un sector tradicional orientado a la provisión de alimentos
básicos y la subsistencia de quienes están en él.
La reducción de la pobreza rural constituye uno de los principales desafíos de los
gobiernos y las sociedades de la región. No obstante los importantes progresos obtenidos en su reducción, casi 50% de los ocupados en el medio rural de Centroamérica son
pobres. Además, 57% de los productores agrícolas posee menos de cinco hectáreas y
usufructúa solamente 4% de la
superficie total.
A causa de los reducidos niveles
de escolaridad, la productividad
laboral rural es baja, el subempleo
se mantiene en casi todos los países
y, por tanto, los ingresos de la
población son muy reducidos. Los
ingresos laborales rurales promedio
son los más bajos de todos los
sectores productivos; y el salario
mínimo promedio de un peón agrícola
en la región es de alrededor de
tres dólares diarios. La población
busca satisfacer sus necesidades a
través de actividades rurales no
agrícolas y por medio de la emigración a las ciudades centroamericanas y a los
Estados Unidos, con lo que se genera un importante flujo de remesas hacia el
medio rural.
Hay todavía un gran número de personas que practica la agricultura en tierras marginales
no aptas, que deforestan sistemáticamente áreas boscosas y que manejan sus
cultivos de forma inadecuada bien sea por las prácticas culturales inapropiadas o por
un uso abusivo de agroquímicos. El alto riesgo de las actividades rurales –desastres
naturales, volatilidad de precios e inseguridad en la tenencia de la tierra–, la escasa formación
de capital humano en el medio rural, situación que dificulta la innovación tecnológica
y alienta la pervivencia de prácticas poco productivas y la baja inversión en
infraestructura rural son, al decir de la CEPAL, las principales causas que frenan el crecimiento
económico este sector productivo y amenazan tanto las posibilidades de lograr
un desarrollo sostenible como revertir las tendencias del deterioro ambiental observable
en el medio rural.
La realidad rural es bastante compleja. La necesidad de preservar la base de
recursos naturales para el desarrollo, garantizar la seguridad alimentaría y la inserción
en los mercados internacionales de los productos de la región, exigen elevar la
productividad de la agricultura sobre la base de la aplicación de progreso técnico
en todos los ámbitos . Por tanto, cualquier apoyo que trate de darse al sector
agropecuario centroamericano deberá aportar recursos para reducir los altos indicadores
de pobreza rural, impulsar la generación de fuentes de empleo en el medio
rural y contribuir a una agricultura competitiva, dinámica y articulada al sistema
productivo nacional. Todo ello adecuando las actividades y proyectos concretos a las características de los ecosistemas y con la meta de la conservación del patrimonio
natural en mente.
La cooperación que se impulsará desde este Plan de Acción en la línea de desarrollo
agropecuario se aborda desde una doble vertiente. En primer lugar, la producción
agropecuaria es la base fundamental de la alimentación humana. Uno de los primeros
objetivos en la lucha para la reducción de la extrema pobreza, es asegurar que todas las
personas tengan acceso regular a alimentos de buena calidad que les permitan llevar
una vida activa y saludable. El primero de los Objetivos del Milenio trata de la erradicación
de la pobreza extrema y el hambre; se busca reducir a la mitad el porcentaje de
personas que padecen hambre.
En segundo lugar, un modelo o modelos de desarrollo agropecuario inadecuados,
es decir, insostenibles, ponen en riesgo la conservación de los recursos naturales, como
suelo, agua o biodiversidad. La degradación de las tierras de cultivo que se ven sometidas
a prácticas agrícolas inadecuadas y el incremento de la demanda por alimentos son
las principales causas de la ampliación de la frontera agrícola, que es, a su vez, una de
las principales amenazas a los espacios de interés natural y a la conservación de la biodiversidad.
Un elemento común de todos los proyectos del programa Araucaria, es la necesidad
de tener que trabajar con las comunidades locales bajo esta doble vertiente, la de
seguridad alimentaría y desarrollo agropecuario sostenible. Todo cambio propiciado
sobre los modelos de producción agropecuaria inadecuados tiene en cuenta ambos factores.
Objetivos
- Propiciar la transición a un modelo agropecuario sostenible en zonas medioambientalmente
críticas.
Acciones
- Apoyo a los procesos de ordenamiento territorial y determinación de aptitudes
de uso en las áreas seleccionadas.
- Introducción de paquetes de manejo agropecuario sostenibles.
- Aplicación de tecnología adecuada.
- Promover la agricultura orgánica.
- Capacitación y extensión agropecuaria.
- Facilitar la reconversión a actividades económicas no agropecuarias en zonas no
aptas para estas últimas.
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