Plan de Apoyo a los Productores de Café - Programa Operativo 2006-2008

Justificación del Proceso

Contexto Justificación Objetivos del Proceso Estructura del Proceso

CONTEXTO

El cultivo del café se ha constituido durante mucho tiempo como el principal medio de subsistencia para gran parte de la población rural en Centroamérica. Los datos socioeconómicos de la Región no dejan lugar a dudas acerca de la importancia de esta actividad, tanto respecto a la población activa que emplea como al porcentaje de Producto Interior Bruto que representa 1 . Pero si, además, son considerados otros datos más específicos del medio rural o de la estructura del sector cafetalero 2 , es posible comprender las implicaciones que, en cuanto a desarrollo humano y estabilidad social, se derivan de cualquier alteración en el mercado internacional de café.

En un panorama definido por estos condicionantes tiene lugar la crisis del mercado mundial de café, que alcanza su momento álgido en el periodo 2001-2002, y que se caracteriza por el hundimiento de los precios en los mercados internacionales.

Pero además, la economía regional se encuentra en un momento delicado, definido por el debilitamiento de la demanda externa (debido, en gran medida, a la desaceleración de la economía estadounidense) y el constante deterioro de los términos de intercambio. Así pues, esta alta vulnerabilidad regional y la relevancia socioeconómica del sector cafetalero determinan que la crisis repercuta de forma generalizada en toda Centroamérica 3 .

Sin duda, es en el medio rural donde se manifiestan los efectos más dramáticos de la crisis del café. La pérdida de miles de empleos y salarios en unos territorios rurales de frágil equilibrio redunda, en definitiva, en el incremento de la pobreza, la agudización de los problemas de seguridad alimentaria, y el aumento de la tensión social. Y todo ello, sólo en lo que respecta a problemas de índole socioeconómica. Existen, además, importantes repercusiones medioambientales de la crisis del café, como son las derivadas de la sustitución y abandono masivos de los cafetales, y que ponen en juego la sostenibilidad de las zonas rurales.

En la lucha por intentar contrarrestar esta crisis del café y sus secuelas, han tenido lugar numerosas iniciativas en las que han participado diferentes actores de la cooperación internacional, así como instituciones centroamericanas de índole diversa. En octubre de 2003, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) hizo público su Plan de Apoyo a los Productores de Café en Centroamérica, integrado en el marco del Programa de Cooperación Regional con Centroamérica 4 . El Plan de Apoyo surge, por tanto, como respuesta de la Cooperación Española a esta situación concreta de crisis. De ahí que las actuaciones se articulen en torno a cuatro líneas de acción: seguridad alimentaria 5 , aumento de valor añadido, fortalecimiento institucional y diversificación 6 . Bajo las directrices de este Plan se han ido poniendo en marcha proyectos, todos ellos centrados en la mejora de la situación de los territorios cafetaleros.

Durante todo este proceso, las instituciones públicas centroamericanas involucradas en los ámbitos afectados por la crisis han tratado de buscar soluciones que permitieran mejorar la sostenibilidad de los territorios rurales. Esto ha ocurrido no sólo a nivel de las administraciones nacionales, sino también en lo que respecta a las instituciones de carácter regional y ,entre ellas, a los organismos del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

A la vulnerabilidad socioeconómica y los esfuerzos por contribuir a la integración regional, es preciso incorporar la ratificación del acuerdo CAFTA 7 de libre comercio con EEUU. Este acuerdo, aunque en principio precisa ser ratificado por todos los países de la Región para poder ser aplicado, plantea un nuevo escenario que es preciso evaluar.

En definitiva, aún contando con los logros derivados de la aplicación del Plan de Apoyo, los pequeños cafetaleros de Centroamérica siguen siendo particularmente vulnerables a las exigencias del mercado, lo que sin duda repercute en las condiciones socioeconómicas y medioambientales de los territorios rurales.

El Plan de Apoyo a los Productores de Café en Centroamérica que AECI puso en marcha en 2003 partía de una visión regional en su aplicación. El contexto en el que esté Plan se ha puesto en marcha presenta una serie de características:

  • El del café es uno de los sectores con mayor relevancia en las economías centroamericanas, y en especial para buena parte de la población rural de la región.
  • La crisis del sector, cuyo factor más visible fue la caída de los precios internacionales durante la segunda década de los noventa y principios de siglo (y que aún hoy mantiene sus efectos), fue especialmente dura en Centroamérica, teniendo en cuenta la situación de debilidad y fragilidad de sus economías.
  • Los efectos en el medio rural están siendo dramáticos en cuanto a la pérdida de empleos, jornales y salarios, el incremento de la pobreza y de la inseguridad alimentaria, los efectos medioambientales, etc.

1 - Según datos de la CEPAL (2002), la producción de café constituye entre el 1,3 y el 8,2% del PIB en la Región, aunque su evolución en la última década respecto al total varía según países.
2 - Según datos del 2º Informe sobre Desarrollo Humano en Centroamérica y Panamá, una cuarta parte de la producción cafetalera está en manos de pequeños y medianos productores, los cuales representan al 85% de todos los productores de café. El cultivo de café concentra, además, al 25% de los trabajadores del medio rural.
3 - Las pérdidas derivadas de la crisis se traducen en un descenso del PIB en un 1,2% a nivel regional. CEPAL (2001)
4 - Este Programa de cooperación regional identificaba como una línea prioritaria el apoyo a Programas de Desarrollo Sostenible y Gestión Medioambiental y de Recursos Naturales, incluyéndose entre las áreas de actuación el fomento de políticas de seguridad alimentaria y el fortalecimiento de la institucionalidad rural, como vías para mejorar la competitividad y reducir la pobreza en los territorios rurales.
5 - El concepto de seguridad alimentaria con el que se identifican las políticas y actuaciones contenidas en el documento es plenamente coincidente con el utilizado por FAO, y va mucho más allá de la estricta ayuda alimentaria. Según FAO, el término seguridad alimentaria puede descomponerse en cuatro pilares: disponibilidad, acceso, consumo y utilización biológica.
6 - La diversificación debe ser entendida con una serie de características: por un lado, debe ser fundamentalmente complementaria del cultivo de café, y no sustitutiva (dados los efectos culturales, ambientales, económicos –por los riesgos asociados al abandono del principal generador de rentas para las familias implicadas- y hasta psicológicos que esta sustitución podría tener). Por otro lado, la diversificación debe tener dos visiones, no necesariamente excluyentes: diversificación orientada a la estricta seguridad alimentaria (mejora de la dieta de las familias) y diversificación orientada a la generación de rentas.
7- Central American Free Trade Agreement.


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