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Contexto internacional
En la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos (Jomtien, 1990), 155 países se comprometieron a proveer educación básica para todos y reducir el
analfabetismo. Jomtien abrió una vía de cooperación en educación a nivel
mundial, en la que prima la cooperación entre estados y la aceptación de los
compromisos adquiridos ante la comunidad internacional. Revisados los
resultados de Jomtien por el Foro Consultivo Internacional sobre Educación para
Todos en Dakar, Senegal (2000), se fijaron una serie de objetivos y se diseñaron
planes para satisfacer la necesidad de la educación básica para todos en el
nuevo siglo.
En 1990, en la Declaración Mundial sobre Educación para Todos de Jomtien se
proclamó la necesidad de mejorar la calidad de la educación. Diez años más
tarde, en Dakar, el imperativo de la calidad educativa es indisoluble de la
universalización de la educación. El segundo objetivo de Dakar invita a las
naciones a suministrar una educación primaria “de buena calidad”. El sexto
objetivo incluye el compromiso de mejorar todos los aspectos cualitativos de
la educación de modo que todas las personas puedan obtener mejores
resultados de aprendizaje.
Actualmente, este reto coincide con el cumplimiento del objetivo educativo
dentro de los Objetivos de desarrollo del Milenio, por el que para el año
2015 los 191 estados miembros de la ONU se comprometen a lograr la
enseñanza primaria universal, es decir, que todos los niños y niñas del mundo
puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria. Los objetivos de
desarrollo del Milenio se establecieron en la Declaración del Milenio, aprobada
en el año 2000.
Cinco años más tarde, en el Informe de 2005 sobre los Objetivos del Milenio,
las estadísticas arrojan que en América Latina y el Caribe la tasa neta de
matriculación en la enseñanza primaria (con datos de 2002) aumenta del 86%
al 96%. Sin embargo, el informe anuncia que “la matriculación es sólo la mitad dela batalla”. Una vez que los niños están matriculados, es preciso velar por que
no abandonen la escuela y reciban una educación que los prepare para la vida. El abandono de la escuela y la repetición de grados impiden la conclusión de
un ciclo completo de educación primaria. El informe asegura, además, que la
matriculación y la asistencia a la escuela se pueden mejorar, entre otras
medidas, mejorando la calidad de la educación.
De entre las iniciativas internacionales encuadradas bajo la Educación para
Todos, cabe destacar la llamada Iniciativa de Vía Rápida (IVR o FTI -siglas en
inglés-). La IVR se puso en marcha en 2002 y parte del Comité de Desarrollo
del Banco Mundial. Surge como una asociación mundial entre países donantes
y países en desarrollo para acelerar la consecución del objetivo de desarrollo
del milenio de lograr la educación primaria universal para 2015.
Un aspecto destacable de la IVR es el énfasis en la convergencia, la
coordinación y la armonización. Con esta misma misión, en 2003 mediante la Declaración de Roma y, dos años después, gracias a la Declaración de París los funcionarios y ministros de desarrollo de todo el mundo asumieron el
compromiso de colaborar, con miras a adaptar la ayuda a las prioridades de
desarrollo de los países y a armonizar las prácticas de los donantes con los
sistemas y procedimientos nacionales. Las nuevas propuestas de París y Roma
se refieren a mejorar el protagonismo, la convergencia, la armonización y los
compromisos recíprocos.
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