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Contexto interamericano
En América Latina todos estos convenios internacionales han tenido su
repercusión y han originado una serie de compromisos coherentes con este
contexto. Cabe mencionar, en primer lugar, la reunión preparatoria de la
Conferencia de Dakar (Santo Domingo, 2000), donde los países de América
Latina, el Caribe y América del Norte adoptaron el Marco de Acción Regional
de Educación para Todos. En él, los participantes reconocen que, a pesar de
los logros, quedan algunos temas pendientes entre los que figuran: altas tasas
de repetición y deserción; bajos niveles de aprendizaje; baja valoración y
profesionalización de los docentes; falta de articulación entre los distintos
actores involucrados en la educación e insuficiente disponibilidad y utilizaciónde las Tecnologóias de la Información y la Comunicación (TIC). En consecuencia, se acuerdan desafíos comunes para el devenir del
desarrollo educativo en América como continuar con el mejoramiento de la
calidad en la educación, recuperando el valor social del docente y mejorando
los sistemas de evaluación, o adoptar y fortalecer el uso de TIC en la gestión
de los sistemas educativos y en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Entre los encuentros interamericanos destacan también las Cumbres
Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno, que despegan en 1991
con la Cumbre de Guadalajara (México), donde se reconoció el valor de la
educación para el desarrollo de los pueblos americanos y consolida la idea de
la necesidad de la inversión en educación. Sucesivamente, todas las Cumbres
han apostado por la educación.
Auspiciadas por la Organización de los Estados Americanos se celebran las Cumbre de las Américas con el objetivo de formar una estrategia común para
resolver los problemas de la región. Participan en el evento treinta y cuatro
naciones americanas (a excepción de Cuba excluida de la OEA desde 1962).
En la Segunda Cumbre de las Américas, celebrada en Santiago de Chile-1998,
la educación mantiene en la agenda un papel preponderante. Los principales
objetivos establecidos se refieren a la escolarización universal y hacen
referencia expresa a la calidad educativa. Para tal efecto, se proponen nueve
líneas de acción entre las que destacamos las que coinciden con el Programa:
el trabajo en evaluación educativa; la valoración y profesionalización de
docentes y administradores de la educación; el refuerzo de la gestión educativa
y la capacidad institucional, así como el acceso y uso eficaz de las TIC. Los
Gobiernos se comprometieron a promover la cooperación horizontal en
materia educativa e instruyeron a los organismos internacionales a apoyar los
programas consistentes con los objetivos propuestos, particularmente
fortaleciendo la cooperación regional en las siguientes áreas: educación a
distancia; pasantías y programas de intercambio; desarrollo y uso de la
tecnología de información para la educación; actualización de estadísticas
educativas y evaluación de la calidad. La IV Cumbre de las Américas, Mar del
Plata-2005, insiste en fortalecer y enriquecer los procesos de enseñanza en las
escuelas, incluyendo la utilización de nuevas tecnologías de información
y comunicación.
Por último, en noviembre de 2002, se aprueba en La Habana el Proyecto
Regional para América Latina y el Caribe (PRELAC). Pretende promover
cambios sustantivos en las políticas educativas, con el fin de alcanzar el objetivo
de universalizar la educación. El proyecto define cinco focos estratégicos y el
segundo de ellos preconiza el fortalecimiento del protagonismo de los
docentes en el cambio educativo para que éste se ajuste a las necesidades
reales de los alumnos.
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